A medida que tu cuerpo se vuelve más eficiente, a base de proporcionarle ejercicio regular y una dieta más saludable, lo habitual es sentirse con más y mejor energía a lo largo del día y dormir mejor por la noche. El inconveniente es que, una vez que experimentas la sensación de rendir a un nivel óptimo, cuando no estés “a tope” lo notarás más que nunca.

Muchos de nuestros clientes habituales nos consultan acerca de cómo empezar bien el día, por lo que hemos elaborado una lista de hábitos que hemos descubierto pueden ayudan a conseguirlo. No hay necesidad de probarlos todos a la vez ni existe garantía de que los ocho funcionen para cada persona.

Lo mejor es empezar incluyendo uno de ellos y observar su impacto durante una semana, antes de incluir el siguiente. Si te gusta, consérvalo, si no notas diferencia, abandónalo y pasa al siguiente. Si tienes alguna pregunta, habla con uno de nuestros entrenadores; este es el tipo de cosas sobre la que nos encanta debatir. Por otro lado, no te pases de ambicioso, algunos de estos consejos requerirán que te despiertes un poco más temprano de lo habitual, lo cual siempre es tarea difícil.

1) Bebe batidos vegetarianos o bebidas verdes.

Ya que muchas veces no sabes lo que acabarás tomando de comer o si podrás incluir verduras en tu cena, te recomendamos que incluyas todas las que puedas al comienzo de tu día. A pesar de que parezca un enorme esfuerzo, mezclar verduras, un poco de fruta y proteínas por la mañana sienta muy bien.

Si no encuentras recetas, échale un ojo a la carta de nuestro bar de batidos y no dudes en consultarnos. Si la idea de tomar verduras para desayunar te provoca náuseas, quizás puedas incluir una bebida verde (vienen en forma de polvos y solo tienes que mezclarlos con agua normal o de coco). Las encontrarás en nuestros bar de batidos, pero también las ofrecen muchas marcas de alta calidad. Solo asegúrate de que no incluyan azúcares. Puede que no tengan muy buena pinta, pero constituyen un gran aporte de nutrientes, vitaminas y minerales.

2) Empieza el día con un desayuno no demasiado alto en carbohidratos

En Ritual no nos dedicamos a promocionar dietas bajas en carbohidratos, pero sí somos conscientes del letargo que provocan las comidas con alto contenido en ellos. Para evitar sentirte somnoliento al comienzo del día, elige desayunos con un alto contenido en proteínas y/o grasas, como pueden ser los huevos y el aguacate (¡mmm…!).

3) Estira y respira.

Algunas personas comienzan su día con una sesión de yoga que les aporte energía. Si vas justo de tiempo por las mañanas, intenta al menos estirar con posturas del lagarto, la paloma y el perro bocabajo, ¡notarás la diferencia! Acompaña los movimientos de respiraciones profundas que te ayuden a despertarte, aumentar la circulación y sentirte vivo.

4) Ve a dar un paseo largo y tranquilo o uno corto y rápido.

Empieza tu día de manera activa para aumentar la circulación y el aporte de oxígeno. Lo ideal son 45 minutos por la mañana, pero como esto no es posible para la mayoría de las personas, intenta bajarte una parada antes de camino a la oficina y caminar el resto del trayecto a paso rápido, por ejemplo.

5) Reserva tu sesión en Ritual.

Asigna tiempo a tus sesiones de Ritual para tener algo que te ilusione cada día. Automáticamente pensarás en consumir alimentos que no afecten a tu sesión de manera negativa y te ayudará a romper con la monotonía.

6) Hazle hueco a una sesión Ritual por las mañanas.

Esto sería lo ideal para todo el mundo, aunque no es un hábito fácil de incorporar. A nuestros clientes regulares les encanta acudir a sus sesiones por las mañanas, antes del trabajo, para así marcharse con más energía y con la satisfacción de saber que pueden tacharlo de su lista y ocuparse del resto de cosas de su día.

7) Agua y café, no solo café.

El café es fantástico, sí, pero no te olvides de mantenerte también hidratado. Acabas de pasarte unas 8 horas sin beber agua, así que asegúrate de beber un par de vasos de agua antes de irte a trabajar. El cuerpo funciona más eficazmente cuando está bien hidratado.

8) Café o té, no azúcar.

A muchas personas les gusta despertarse por las mañanas con cafeína. Siempre y cuando bebas café o té y no refrescos azucarados (como bebidas energéticas), no hay nada de malo en ello. Las bebidas azucaradas puede que te aporten energía durante un rato, pero probablemente harán que te sientas cansado y aletargado en algún momento antes de la hora de la comida.

Y estos son nuestros 8 sencillos consejos para empezar tu día con buen pie. ¿Tienes algún ritual mañanero para empezar bien el día? Déjanos un comentario y comparte tus trucos, nos encantará saberlos.